No haber sido condenado por delitos socioeconómicos ni haber actuado ocultando bienes o ingresos a tus acreedores.
No poder hacer frente a tus pagos y gastos básicos con tus ingresos actuales, de forma actual o inminente.
Consumidores, autónomos y antiguos administradores, siempre que se trate de deuda personal.
No contar con antecedentes penales por delitos relacionados con tu solvencia o tu situación económica.
Es normal, cada caso tiene particularidades. Cuéntanos tu situación y te decimos, sin coste, si puedes acogerte a la ley.
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